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Sensibilidad Química Múltiple

¿QUÉ ES LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE?

También conocida como Intolerancia Ambiental Idiopáitca, es una enfermedad de evolución crónica que se caracteriza por la presencia de síntomas de variada intensidad que aparecen ante la exposición a bajos niveles de sustancias químicas presentes en el medio ambiente o en la alimentación que previamente eran toleradas por el propio individuo o por la mayoría de la población.

¿CUÁL ES LA CAUSA?

No se conoce la causa aunque el desencadenante de la misma puede corresponder a una simple exposición a altas dosis o la exposición múltiple y repetida a una o más sustancias. Los factores que con mayor frecuencia se asocian con el desarrollo de la enfermedad son toxicológicos, microbiológicos, estresantes y la presencia de otras morbilidades.

¿ES MUY FRECUENTE?

Se desconoce con precisión la prevalencia de la enfermedad en la población general aunque se estima que oscila entre el 0,1% y el 5%, siendo su incidencia progresiva en los últimos años.

¿QUÉ SINTOMAS PRESENTA?

El perfil de síntomas es muy amplio, con una enorme variedad de manifestaciones que afectan a diferentes sistemas y órganos, Los síntomas más frecuentes afectan a los sistemas nervioso central (especialmente dolor o presión en la cabeza, fatiga y falta de capacidades cognitivas, desorientación, pérdida de memoria, embotamiento), respiratorio (disnea, tos seca...), gastrointestinal (nauseas, vómitos, dolor abdominal...) y cardiovascular ( palpitaciones, dolor torácico...), además de otros síntomas como irritación nasal, picor, mucosidad en la garganta, sequedad bucal, sudores,etc.

¿EXISTE ASOCIACION CON OTRAS ENFERMEDADES?

Con frecuencia se asocia con otras enfermedades como el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia, que tienen una patogenia común en el denominado fenómeno de sensibilización central, además de colon irritable, síndrome seco, cistitis irritativa y distimia. La presencia de estas enfermedades asociadas puede agravar la sintomatología propia de la sensibilidad.

¿CUÁL ES EL PRONOSTICO?

Generalmente tiene un curso crónico, aunque suelen existir oscilaciones o períodos de variaciones sintomáticas con fases de agudización que se asocia habitualmente con nuevas exposiciones. Aunque no existen casos de curación absoluta, no parece tener ninguna incidencia negativa en la esperanza de vida ni en la aparición de otras comorbilidades que las citadas anteriormente.

¿COMO SE DIAGNOSTICA?

No existen pruebas específicas por lo que su diagnóstico se basa en criterios clínicos, en los síntomas que refieren las personas afectadas y en las historias de la exposición química. Es posible realizar una sospecha clínica mediante presunción de relación causal entre síntomas y exposición a sustancias químicas, utilización de cuestionarios y realización de exámenes complementarios. Para el diagnóstico diferencial pueden realizarse exploraciones que descarten procesos alérgicos, neumológicos, otorrinolaringológicos, hormonales, hematológicos, inmunológicos o psiquiátricos, que en ocasiones pueden ser coexistentes.

¿EXISTE TRATAMIENTO?

Actualmente no se dispone de un tratamiento curativo específico. El tratamiento precisa de un abordaje multidisciplinar siendo fundamentalmente sintomático, orientado a mejorar la calidad de vida, y las estrategias incluyen intentar evitar la exposición a los agentes desencadenantes y complementar con tratamientos basados en cambios en la dieta o administración de suplementos nutricionales. La psicoterapia de tipo cognitivo conductual puede ser útil para afrontar las intolerancias.

¿PUEDO HACER ALGO PARA MEJORAR?

Sí, debe conocer la enfermedad y los recursos que existen para afrontarla. Debe fomentar cambios en su estilo de vida intentando evitar la exposición a las situaciones que desencadenan sus síntomas, conocer los factores que pueden agravar su estrés medioambiental, realizar ejercicios adecuados, incluyendo ejercicios de control de la respiración y de relajación, y buscar apoyo social.